Cosecha del 21 de Octubre, 2005
en almacén La despensa
Carta de Tian Meng

Hoy he leído una carta que me llegó hace cinco años. En su día lo único que entendí fue la fecha -20 de abril del 2000- y el remitente, mi amiga Tian Meng, de Dagang. La abrí expectante -no se reciben cartas de China todos los días- y me llevé una sorpresa. Sus dos cartas anteriores estaban escritas en inglés, y eran fáciles de entender. Pero esta, estaba escrita en chino, del todo. Y era bonita, era preciosa, un montón de ideogramas pintados con rotulador negros, pequeños como chispas, uno detrás de otro. Cinco folios de dibujos precisos, parecían vivos. Pasé un buen rato mirando su letra china, casi hasta el punto de empezar a darle un sentido. Me pareció increíble que alguien fuera capaz de llenar cinco folios con esa letra. Noté que hacia el final de la carta las letras se iban desmejorando, siendo más desgarbadas, seguramente había ya pillado carrerilla en el discurso y escribía cada vez más rápido. Pasa cuando cuentas algo auténtico, no puedes parar.

Dejé la carta en un cajón mucho tiempo, años, incapaz de leerla. De vez en cuando la sacaba y volvía a repasar los ideogramas. Seguían igual de vivos. Hace poco encontré a alguien que me la tradujo, empezó a leer con voz segura, esos dibujos que tenían ya cinco años de vida. Mi amiga Tian Meng me contaba pequeños detalles de su vida, como en sus otras cartas, me contaba que me apreciaba mucho, me contaba que le gustaría saber más de mí y de lo que pasaba a tantos kilómetros. En las últimas líneas me pedía disculpas por escribir en chino, y me decía que estaba segura que encontraría un traductor. Mañana, cinco años después, le contestaré.


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