Los marineros conocen la amargura del mar. Los marineros novatos lanzan botellas al mar, llenas de recuerdos escritos. Los marineros viejos se ríen entre pintas de cerveza y platos de maíz, llenando las tabernas. Otros se hacen piratas, los más valientes. Son los que sufren menos, tienen la piel curtida por el sol y están llenos de tatuajes y cicatrices. Tiburones y ron. Conocen el mar de noche lleno de olas oscuras. Saben que las olas lo barren todo, que el mar es el principio y el fin. El mar está lleno de botellas anónimas que se ahogan, la sal se come el papel, borra la tinta. Los piratas conocen bien el mar, y todo lo analizan desde su único ojo, a través de un filtro de agua salada. Explican el mundo en forma de caracola y de sirenas y de botellas de ron.