Cosecha del 7 de Junio, 2005
en almacén Dicen que dicen
Comprar estrelllas

Es diciembre y no dejo de hacer cuentas en la calculadora. Necesito que me lleguen los ahorros para comprar estrellas. Las estrellas las venden en Ikea, son siete filas de estrellas colgadas que se iluminan por la noche y dan una luz suave todo el año. Quiero comprar varias cajas para mamá, pero en Ikea solo las venden por Navidad, no son caras, pero las cuentas con la calculadora no me salen. O se quedan justas. Si quito las vacaciones todo encajaría, en realidad solo con encontrar a alguien que cuidara de Keko todo encajaría, los hoteles para perros son caros, muy caros, más aún en Navidad. Si no dejo a Keko no puedo viajar a casa a colgar las estrellas. Mamá sueña con ellas, es la última Navidad que estará con nosotros. Si me llevo a Keko, puedo comprar sin problemas las estrellas, varias cajas, y decorar su habitación. Pero a mamá, a mamá le dan miedo los perros.

De las estrellas de casa de Berna (y de Lara), compradas el mismo día, poco antes de unas Navidades en Madrid.

©2001-2005, Mariana Torres, excepto los textos citados, propiedad de sus respectivos autores.