Cosecha del 1 de Mayo, 2005
en almacén Yerba mate
Hace cinco años

Estos cinco años han pasado volando, nunca me han pasado tantas cosas como en este tiempo. Lo he calculado dos veces, soy muy mala para las matemáticas, y creo que lo he hecho bien: 9 de junio de 1999. Tenía 18 años. Ese día no estaba estudiando para selectividad, estaba ya cansada de estudiar y repasar, estaría en la piscina con Lalo, riéndonos con Andrés. Lalo y yo nos llevamos cinco años, hoy él está haciendo Selectividad. Se me ha hecho tarde ya para llamarle, vivo una hora por detrás.

Pasé todo ese año cansada, en realidad. He estado rebuscando en internet para comprobar las fechas, he encontrado este titular del ABC: "Más de 35.000 estudiantes se presentan en Madrid a las pruebas de Selectividad, 21/6/99". Ellos lo escriben con mayúscula. Hace cinco años estaba segura que lo mío eran las ciencias, quería meterme en biología, pero me faltó una décima y no pudo ser. Me metí en Químicas, que se parecía. Esa décima cambió mi vida. Creí que en cinco años acabaría la carrera, y que ahora mismo estaría trabajando en un laboratorio.

Las cosas han cambiado un poco. Hace cinco años yo no tenía ningún motivo para echar de menos Madrid (salvo cinco personas y un gato), no tenía raíces en ningún lado, me sentía perdida, sin saber cual era mi vocación, sin saber qué me gustaba realmente. En estos cinco años empecé otras dos carreras (informática y filología inglesa), conocí a Nanito, empecé a escribir, eché algunas raíces fuertes en Madrid justo antes de cambiar de país, aprendí otro idioma. En ese orden. Conseguí un trabajo de pinche de cocina con un chef polaco en un restaurante con el logo de una rana verde, viví en una casa compartida con agujeros en el suelo, plaga de pulgas y muros de papel. Viajé muchas veces a regar mis raíces. Seguí escribiendo. Conseguí otro trabajo en una tienda de peluches y lo dejé. Empecé a hacer páginas web y ahora trabajo desde casa gracias a ello y a una conexión a internet. Si hace cinco años me hubieran contado todo esto, me hubiera reído bien fuerte.

Hace cinco años que le vengo contando a Lalo que no se preocupe por selectividad, con minúsculas, que al final las cosas salen como tienen que salir. No tengo una carrera acabada, y al ritmo que voy no la tendrá ni en quince años, estoy intentando montarme la mía a mano, y es divertido. Apasionante. Soy más feliz que hace cinco años, tengo amigos que antes no tenía (y conservo los viejos), escribo y me gusta, tengo raíces y me gusta, no me siento vieja y me gusta. Hace cinco años me sentía vieja, lo creais o no.

Está la vida por dar un gran giro, lo noto, lo hace cada cinco años. La planta, que pega un estirón. Voy a pasaros un texto que escribí hace unos meses, del relato autobiográfico, que era mi vida hace diez años.

Se llama Tesoros.

(Madrid, 7 de febrero del 2005)

Regalo para el cuarto aniversario de la lista de correo Escritura Creativa.

© 2000 - 2006, textos de Mariana Torres, bajo una licencia de Creative Commons. Excepto los textos citados que son propiedad de sus respectivos autores.

Creative Commons License