Manzanas verdes



Mi madre me ofrece un frasco de manzanas verdes en compota. Son para que me cure de mi enfermedad. El frasco es de cristal transparente, y las manzanas son tan verdes como si las hubieran pintado. Me sirvo una, que se deshace en gajos sobre mi plato. La pruebo. Es totalmente dulce. La como a pequeños bocados, con una cuchara fría.


Se han hecho 2 comentarios a hierba:

Cuando era pequeño, mi regalo de enfermito era plátano espachurrado, regado con zumo de naranja y con una pizca de azúcar.

Las manzanas me traen a la mente recuerdos varios, aparecen y desaparecen en momentos esporádicos de mi vida, ahora leo el relato y tambien evoco sensaciones de alivio al comer una compota.

Es tan interesante como sabores, olores y algunas visiones te llevan a momentos vividos.

Muy lindo.

Deja aquí tu comentario: