Me dijo que esa masa de agua que se extendía a nuestros pies era un río. Un río enorme. El río más ancho del mundo. Yo no veía nada más que un mar. Un mar grande y marrón. Si no había otra orilla tenía que ser el mar. Los ríos tienen puentes y peces, no tienen redes y gente pescando. No me creí una palabra, siempre me mentía. Me dijo que lo probase. El mar siempre es salado, si pruebas el agua verás que no es salada. Probé el agua. Sabía tanto a barro que era imposible distinguir nada en ella, ni sal, ni peces, ni restos de camalotes.
El río más ancho del mundo
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11 de Febrero 2010 a las 08:55 AM
Responder
Había una tribu en el Amazonas que al mar lo llamaba "río de una sola orilla". Ya me habías contado esta anécdota. Sigue gustándome. J.