Estamos en la colina del último árbol vivo del mundo. Su tronco es tan ancho que harían falta diez hombres para abarcarlo por entero. Toda la colina está protegida del humo por una urna de cristal. Un manto de hojas amarillas cubre el césped. Al otro lado del cristal se amontonan aparatos electrónicos apilados en montañas de basura, entre niebla y cucarachas.
La colina verde
Se ha hecho 1 comentario a esta hierba:
Deja aquí tu comentario:
El bailarín del sombrero de oro
El tiempo perdido
Dulce de leche
Las llaves de Nasrudin
Butoh o la danza de la oscuridad
Mi vida en cajas
La ciudad a oscuras
Un poco de mundo
El río más ancho del mundo
La fiesta de la Escuela
Insomnio
Los seres acuosos
El río amazónico
Los cronopios y el primer taller de escritura
Las casas hundidas
Los huesos de titanio
Como los sueños
Estamos contentos
La colina verde
La vida de ficción
Marzo 2010 (5)
Febrero 2010 (6)
Enero 2010 (8)
Diciembre 2009 (7)
Noviembre 2009 (12)
Junio 2008 (2)
Mayo 2008 (4)
Abril 2008 (5)
Marzo 2008 (3)
Febrero 2008 (1)
Enero 2008 (10)
Diciembre 2007 (10)
Noviembre 2007 (4)
Octubre 2007 (2)
Septiembre 2007 (5)
Agosto 2007 (7)
Julio 2007 (11)
Mayo 2007 (3)
Febrero 2007 (1)
Septiembre 2006 (1)
Junio 2006 (2)
Mayo 2006 (4)
Abril 2006 (2)
Marzo 2006 (3)
Febrero 2006 (9)
Enero 2006 (2)
Noviembre 2005 (15)
Octubre 2005 (8)
Septiembre 2005 (18)
Agosto 2005 (1)
Julio 2005 (17)
Junio 2005 (30)
Mayo 2005 (31)
Abril 2005 (39)
Marzo 2005 (28)
Febrero 2005 (2)

24 de Marzo 2010 a las 02:31 AM
Responder
Hace unos años, en mi taller, escribí algo parecido, pero diferente, inpirada en un cuento de Haroldo Conti, que nuestra profesora nos leyó como una primera línea a seguir. Lo tenía un poco olvidado y este minicuento me lo recordó. El de Haroldo conti es "El álamo Carolina".
Muy buena "La colina verde". Saludos