Un buen día para la imperfección



Hoy es un buen día para barrer la puerta del jardín, quitar los últimos andamios y abrir, de una vez, estas otras hierbas. Un buen día.

Tan bueno como cualquier otro, en realidad.

Hace más de un año me propuse hacer un nuevo diseño. Y aquí lo tenemos, renovado. Está acabado hace muchísimo, desde abril más o menos. Estamos a noviembre porque siempre hay que arreglar cosas que no están perfectas, y eso lleva tiempo. Cuando arreglas una, ves otra aún peor. Es como coser un abrigo muy viejo, saltan costuras por todas partes si tiras mucho de la tela, o se afloja un botón en uno de los lados cuando tiras del otro.

La perfección lleva tanto tiempo que dan ganas de renunciar a ella. Porque es inalcanzable, por otro lado.

Así que renuncio a la perfección, y abro mi jardín otra vez, porque ya está bien de tanta espera. Lo abro con sus imperfecciones.

Disfrutad de ellas.

¿Qué hay de nuevo? Esta categoría que he querido llamar blog como podéis ver. Todo lo demás sigue como estaba antes, un poco más ordenado tal vez. Tenemos la biblioteca y tenemos la cosecha propia. Y dentro, todo lo que había, un poco más maquillado y limpio, sin restos de óxido por encima. También es nueva la opción de comentarios, a la que siempre me he negado con toda mi pereza. Imperfecta, ella, me entrarán los siete males cuando vea los primeros... pero, por ahora, me voy a aguantar.

Sed bienvenidos otra vez al jardín.


Se han hecho 5 comentarios a hierba:

Pues muchas felicidades, guapa. Huele bien y fresquita, tu página. A hierba recién regada, a cariño por los detalles (no, no, a perfección no, por favor, dios nos libre de esa maldita tendencia), a trébol de cuatro hojas, a caramelitos de menta, a mariposas posadas sobre el diccionario.

La foto de la cabecera es la planta del dinero o de la moneda. Que no es que traiga dinero sino fortuna (suerte, felicidad, esas cositas sin importancia) a las las casas en las que vive. A mí, una vez, me dio flores. Verás qué pronto florece la tuya.

¡Hey, enhorabuena! ¡Qué alegría tener las hierbas otra vez creciendo a mi alrededor en pleno otoño! :-) Abrazotes.

Mereció la pena la espera. ¡Bienvuelta!

Deja aquí tu comentario: