Dejo por aquí uno de los tres microcuentos que ha publicado Enrique Páez en su blog hace algunos días.
Era bajito, le gustaban los bonsáis, las cajas de alfileres, los niños, las pulgas, las cunas y el arroz. Pensó que su vida estaba abocada al fracaso, hasta que descubrió que se llamaba Monterroso.

28 de Julio 2010 a las 08:03 PM
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Adding to my bookmarks thanks. Needed more pictures though.