Me gustan los gatos cuando son pequeños, no dejan de jugar con todo. El juego es mejor que las caricias. Me gustan los gatos cuando son adultos y ronronean tumbados al sol, cuando se escapan en dos segundos por la ventana de una buhardilla y se quedan en los tejados, traviesos, balanceando la cola desafiantes, relamiéndose los bigotes. No me gustan los gatos muertos, escondidos bajo las matas del campo comiéndose sus tripas las hormigas.
Me gustan los gatos cuando son pequeños, no dejan de jugar con todo. El juego es mejor que las caricias. Me gustan los gatos cuando son adultos y ronronean tumbados al sol, cuando se escapan en dos segundos por la ventana de una buhardilla y se quedan en los tejados, traviesos, balanceando la cola desafiantes, relamiéndose los bigotes. No me gustan los gatos muertos, escondidos bajo las matas del campo comiéndose sus tripas las hormigas.
