-Mami, ¿por qué sólo crecen higueras en el jardín?
A Nilo le gustaba regar las higueras del jardín. Su madre nunca le dijo que con la lluvia bastaba, que las higueras no necesitaban alguien que las regara. Nilo se sentía orgulloso de lo bien que crecían sus higueras.
-Mami, ¿por qué?
-Si crecen sólo higueras es porque a esta tierra sólo le gustan las higueras -era cierto, cualquier otro intento de planta no había querido crecer.
Nilo nunca necesitó una respuesta correcta para quedarse satisfecho. Le valía una respuesta razonable, y que la tierra fuera caprichosa y le gustase un tipo de planta, lo era. ¿Por qué no?
-Pero si a la tierra sólo le gustan las higueras, es porque tú has plantado muchas. La has malcriado, mami.
-Yo no planté las higueras.
-¿Crecieron solas?
-Mami, ¿por qué sólo crecen higueras en el jardín?
A Nilo le gustaba regar las higueras del jardín. Su madre nunca le dijo que con la lluvia bastaba, que las higueras no necesitaban alguien que las regara. Nilo se sentía orgulloso de lo bien que crecían sus higueras.
-Mami, ¿por qué?
-Si crecen sólo higueras es porque a esta tierra sólo le gustan las higueras -era cierto, cualquier otro intento de planta no había querido crecer.
Nilo nunca necesitó una respuesta correcta para quedarse satisfecho. Le valía una respuesta razonable, y que la tierra fuera caprichosa y le gustase un tipo de planta, lo era. ¿Por qué no?
-Pero si a la tierra sólo le gustan las higueras, es porque tú has plantado muchas. La has malcriado, mami.
-Yo no planté las higueras.
-¿Crecieron solas?
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